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NOTICIAS SOBRE LA ALHAMBRA DE GRANADA

En esta sección podrá encontrar todas las noticias, novedades y reportajes, sobre el complejo monumental de la Alhambra y el Generalife, también noticias que puedan ser de interés para el visitante de la ciudad de Granada su monumentos, celebraciones, festivales...

Esta sección se actualiza diariamente.

11/09/2007
Fauna ´nazarí´

El Patronato de la Alhambra prepara un catálogo que incluirá, por primera vez, a la fauna que vive en el recinto monumental, más de cien especies de animales vertebrados

AL alba, una cabra montés camina sigilosa; si no ve moros en la costa, se acerca a los huertos y apaga la sed en una fuente. Un azor rompe la calma de la tarde y, rápido como un rayo, se abate sobre una liebre y la mata, antes de elevar de nuevo el vuelo. Junto a su nido, una pareja de oropéndolas canta.

No son escenas de un documental de Rodríguez de la Fuente. No estamos en un parque natural. Esto es la Alhambra. Turistas madrugadores, ciclistas aventureros y, por supuesto, empleados del patronato ven a menudo escenas de fauna salvaje en pleno recinto monumental. A veces, las bellezas artísticas quedan en un segundo plano y la vida emerge. Los bosques que rodean la fortaleza, los huecos y agujeros de los muros, las estancias oscuras y sombrías y, por supuesto, la multitud de fuentes, estanques y aljibes hacen de la Alhambra y el Generalife un ecosistema muy especial que, aunque creado por la mano del hombre, está inevitablemente unido a la naturaleza vecina.

Los biólogos Manuel Martín y Santiago López, que desde hace años colaboran con el Patronato de la Alhambra desde la asociación Defensa y Estudio del Medio Ambiente (DEMA), aseguran que, hasta ahora, los bosques de la Alhambra «han funcionado bien» como hábitat para numerosas especies.

Para Santiago López, este ecosistema artificial, visitado por cientos de miles de personas y vehículos y afectado por plagas como la grafiosis de los olmos -que ha provocado la tala de cientos de árboles- guarda un equilibrio precario. «Hace falta un poco de ayuda para mantener algunas especies», apunta.

Su colega ve el vaso medio lleno. «En la Alhambra hay una gran biodiversidad. La explotación turística al nivel actual no es algo de ahora, sino que tiene 30 ó 40 años, y los animales ya están acostumbrados. Al contrario, puede que incluso les beneficie la vigilancia y el control del monumento. Nosotros siempre decimos que la Alhambra es una lengua de vida que se mete en la ciudad», asegura Martín.

Hasta el momento, la 'ayuda' humana a la fauna alhambreña se ha limitado a la reintroducción del cernícalo primilla -unos 250 pollos entre 1997 y 2005- y al control sanitario de las poblaciones de gatos -captura, vacunación y esterilización- y de palomas -cuyos excrementos corroen los edificios-. Ahora, el Patronato de la Alhambra y el Generalife va a dar un paso más: el nuevo plan director del monumento prevé la elaboración de un catálogo que, por primera vez, incluirá no sólo los inmuebles del monumento y su entorno, sino también sus jardines, huertas, bosques y fauna.

Entre las directrices que DEMA desearía incluir en el plan director de la Alhambra, Manuel Martín subraya que es básico profundizar en el conocimiento de la fauna de la Alhambra y determinar que poblaciones hay, dónde y cómo se encuentran, y qué necesidades tienen. También sería importante que el plan de gestión abarcase, además del recinto monumental, el río Darro, Jesús del Valle, el Llano de la Perdiz y el parque perirubano de la Dehesa del Generalife. Eso permitiría, por ejemplo, controlar la contaminación en el cauce fluvial, en cuyas zonas altas aún quedan truchas comunes.

Martín también resalta la importancia de reducir el empleo de pesticidas en los olivares vecinos, así como en los propios jardines, ya que el uso de estos venenos deja sin alimento a muchas aves insectívoras.

En cuanto a los anfibios, subraya la conveniencia de suspender la limpieza de albercas y aljibes durante la época reproductiva de ranas y sapos, y la posibilidad de instalar pequeñas rampas para que estos animales puedan salir de las piscinas, lo que evitaría el elevado índice de ahogamientos.

Aves

Aunque falte bastante por saber sobre la fauna alhambreña, estos biólogos conocen muchos secretos que no están al alcance de cualquier turista.

El patrimonio 'avícola' del monumento es muy amplio, gracias a la amplitud de los bosques y jardines y a la abundancia de insectos que sirven de alimento a las aves, tanto las que viven permanentemente en estos lares como las migratorias. Aparte de vencejos, golondrinas y gorriones, pueden encontrarse la curruca capirotada, el chochín, el verdecillo, el verderón, el pardillo, el piquituerto, el mito, el carbonero, el pinzón, el críalo, la tórtola (común y turca), la paloma torcaz y la garza. Para Santiago López, los pájaros más curiosos del monumento son una pareja de oropéndolas, una especie muy huidiza y de canto muy bello, similar al del ruiseñor.

Además del cernícalo primilla, recuerda este biólogo, en la Alhambra pueden encontrarse otras aves rapaces, como el cernícalo común o el gavilán, que vive un poco más arriba, en la zona del Llano de la Perdiz y la Silla del Moro. Desde las torres de la Alcazaba también es posible ver una imagen espectacular: milanos, azores y águilas (culebrera y calzada) sobrevolando la fortaleza mora.

Abundan asimismo las rapaces nocturnas, como el cárabo común, el autillo, el mochuelo o la lechuza. «Últimamente se está viendo también un búho real, una especie que había desaparecido de la Alhambra», afirma López.

Las rapaces encuentran sus principales presas entre los pequeños mamíferos que tienen su hábitat en la colina de la Sabika. Junto a los inevitables ratas y ratones, la fauna alhambreña incluye garduñas, comadrejas, lirones, ardillas, liebres y conejos, así como una familia de tejones bastante querida porque, pese a la 'timidez' propia de la especie, se deja ver con cierta frecuencia en los huertos del Generalife, donde tienen su madriguera.

Los turistas no son los únicos mamíferos de gran tamaño que visitan la Alhambra. Aunque no tienen su residencia en los palacios ni sus jardines, por el conjunto monumental se acercan, sobre todo en los días más calurosos del verano, jabalíes, zorros y cabras monteses. «Las cabras bajan por las mañanas desde el Llano de la Perdiz, muy temprano, para beber y comer en los huertos del Generalife. Hay turistas que llegan a verlos», señala López. «A los zorrillos se les puede ver a cualquier hora y casi todo el año: vienen a por restos de comida», apostilla Martín.

En los numerosos estanques y aljibes de la Alhambra habitan peces como el carpín dorado, la carpa común y la carpa de espejo, que llegan a alcanzar gran tamaño. Conviven con ranas y sapos, otras dos especies muy características del recinto. Entre los reptiles destacan la lagartija colilarga y las culebras de escalera, de herradura y bastarda.

Por supuesto, completan el patrimonio faunístico del monumento nazarí muchísimas especies de invertebrados. Al fin y al cabo, la Alhambra no sólo es una maravilla arquitectónica; también es un auténtico hervidero de vida.



Fuente: IdealDigital (INÉS GALLASTEGUI)
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